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Coque Malla Basado en una historia absolutamente real… Siendo...

Coque Malla Basado en una historia absolutamente real…

Siendo yo un niño, acompañé a mis padres a un viaje de trabajo. En unos pocos meses estrenaban uno de sus grandes montajes teatrales: De San Pascual a San Gil, una obra histórica, con la reina Isabel II como ilustre protagonista. Amparo Valle, mi madre, interpretaría a la reina y Gerardo Malla, mi padre, dirigiría el espectáculo. 
Había que elegir muy bien el teatro para tan importante ocasión, y después de descartar unos cuantos, encontraron por fin el idóneo. Programaron la visita para un sábado.
Cogimos el coche, atravesamos la ciudad, y después de un breve viaje por el campo, llegamos a la localidad, muy cercana a Madrid, donde se encontraba el pequeño y precioso teatro en el que se habían citado con el gerente que estaba al cargo. Nos recibió amable y se dispuso a guiar a mis padres por las instalaciones, mientras yo, como cualquier niño de mi edad habría hecho, me dediqué a escabullirme por los pasillos, las butacas y los infinitos recovecos que ofrecía aquel increíble y majestuoso espacio.
En mi imaginación, se convirtió en un lugar lleno de peligros y posibles aventuras, así que cuando un grupo de turistas que lo visitaban inocentemente se interpuso por casualidad en mi camino, mi cabecita soñadora los convirtió en seguida en una recua de bandidos que querían asaltarme armados con espadas. Como si subiese por las escaleras de madera de un viejo buque, corrí al primer piso huyendo del enemigo. Pero resultó que el enemigo (los inocentes turistas), estaba interesado en visitar también el anfiteatro, y sin saber siquiera de mi existencia, subieron detrás de mí. Todavía jugando, subí al siguiente piso convencido de que esta vez me libraría de ellos. Pero no fue así. Aquella gente también quería visitar el segundo anfiteatro, y entre comentarios de admiración acerca de lo que el guía les iba mostrando y explicando sobre la historia y la arquitectura del edificio, subieron también. Empezaba a asustarme. Aquello ya no era un juego. Yo estaba muy lejos de mis padres y esa gente no sabía que yo estaba allí. Podían perfectamente tomarme por un ladronzuelo y hacerme pasar un mal rato. Subí al siguiente piso. Ellos subieron detrás. Ahora ya no había escapatoria y yo estaba totalmente solo y asustado de verdad. Una puerta rota y desvencijada me ofrecía la única salida posible. No lo dudé: la crucé aterrorizado sin saber muy bien lo que estaba haciendo. Lo que encontré al otro lado de aquella puerta era tan fascinante como amenazador y estoy seguro de que la fuerte impresión que me produjo, selló para siempre mi destino como hombre del espectáculo: un enorme espacio, viejo y desgastado, lleno de enormes cuerdas, vigas de madera, sacos, artilugios diversos y aparatos de tramoya me rodeaba haciéndome sentir diminuto e insignificante. Las tripas del teatro, el corazón de la mentira: el torreón de tramoya. 
El ruido de pasos me devolvió a la realidad. No lo podía creer, el grupo de turistas había subido hasta allí, y por una rendija, vi como el guía les señalaba la puerta por la que yo acababa de entrar. ¡Claro! ¡si había un lugar interesante en todo el teatro para visitar, era ese! Ahora sí que estaba en un buen lío: si me encontraban allí escondido me tomarían por alguien realmente extraño y peligroso y actuarían en consecuencia. Avancé en la oscuridad siguiendo una tenue y amarillenta luz que parecía venir de las profundidades iluminando el techo de la sala de telones, hasta que me encontré al borde de un abismo. Al fondo, tres pisos más abajo, el escenario vacío. Delante mío, el único camino para escapar: el peine del teatro. El peine del teatro es un gran grupo de varas de madera, dispuestas en horizontal unas al lado de otras y que atraviesa el cielo del escenario. De él se cuelgan los focos y telones que iluminan y decoran los distintos espectáculos.  En este caso, se trataba de un peine del Siglo XVIII perfectamente conservado, incluso restaurado, pero lleno de carcoma y totalmente inservible para su uso presente. Pisar sobre él suponía precipitase al vacío, seguro. Pero eso yo no lo sabía. Así que ahí estaba, acorralado y diciéndome a mí mismo: “atrévete, atrévete, camina por el peine, es la única salida”.  Os juro que estuve a punto, y creo incluso que llegué a tantear con el pie una de las varas. El resultado hubiese sido trágico: un tremendo chasquido de la madera al romperse, seguido de un grito desgarrador, interrumpido bruscamente por el golpe seco de mi cuerpo contra el suelo. Y yo, en mi primera (y última) gran actuación, muerto y con un charco de sangre manando de mi cabeza tiñendo de rojo el escenario. 
Los turistas y su acompañante habían abierto la puerta y estaban dentro del torreón. Sólo la oscuridad les impedía verme; o atravesaba el peine, o estaba perdido. 
Iba a hacerlo…
Y entonces vino la luz. Un rayo de cordura atravesó mi mente infantil y aventurera, intuí que aquello no era una buena idea y retrocedí. De no haberlo hecho, habría muerto. Seguro.
Me escondí como pude en uno de los diminutos rincones de aquel gran desván y recé para que no me viesen. Pero seguían acercándose y acercándose… ¡claro! ¡querían ver el peine del siglo XVIII!
No pude más. Me derrumbé, empecé a gritar y salí corriendo. Pasé justo al lado de ellos, me escabullí por la pequeña puerta por la que habíamos entrado y corrí escaleras abajo llamando desesperado a mis padres. El guía que acompañaba a los turistas salió corriendo detrás de mí, pensando -tal y como yo había sospechado- que perseguía a un ladrón -o algo peor- que había subido hasta allí con oscuras intenciones. Yo escuchaba a mi espalda sus pasos y sus gruñidos acercándose cada vez más. Los ojos se me salían de las órbitas del pánico. 
Conseguí llegar al piso de abajo donde mi padre y mi madre -pálidos del susto, porque habían escuchado mis gritos desde abajo- terminaban su visita al teatro.  
Me abalancé sobre ellos, me abracé a sus piernas y rompí a llorar desconsoladamente. El pobre guía llegó unos segundos después con la lengua fuera y sin entender nada: hace apenas unos instantes, pensaba que yo era un peligroso delincuente que había entrado a desvalijar el teatro, y ahora veía a un niño de ocho años abrazado a unos señores y llorando como una madalena. 
El gerente balbuceaba: pero… eh… Juan Carlos… ¿qué… qué ha pasado?  
A lo que siguió una situación absurda en la que nadie entendía ni explicaba nada; el único que sabía lo que realmente había ocurrido era yo, pero no podía hablar porque estaba llorando, y al guía turístico, que algo podía contar, le llegaba la lengua al suelo y sólo podía decir: a…gua…arff, arff… gua… a…
Cuando se calmaron los ánimos todo quedó aclarado y el guía  -cargado de culpa por el mal trago que sin querer me había hecho pasar- me compró un helado para que se me quitase el susto del cuerpo, no sin antes murmurar con los dientes bien apretados: qué mono el niño…
Volvimos a Madrid y yo dormí plácidamente en el coche camino a casa.
La obra se estrenó y yo pasé los siguientes meses yendo todos los fines de semana a ver la función, a convivir con mis padres y sus compañeros de la compañía, en San Lorenzo de El Escorial, donde fui enormemente feliz. 
Cada día recorría varias veces todos y cada uno de los rincones del Real Coliseo Carlos III, y el teatro se convirtió en una segunda casa para mí. ¡Ah! Y el guía y el gerente me terminaron queriendo como a un hijo.

Os espero a todos este domingo en el Carlos III para cerrar el círculo, con un concierto lleno de un hermoso significado, en un lugar lleno de maravillosos recuerdos.
Prometo no subir al torreón de tramoya.
Coque Malla.

COQUE MALLA EN CONCIERTO.
SAN LORENZO DE EL ESCORIAL.
REAL COLISEO CARLOS III
23 de abril - 17.30
Últimas entradas en: www.entradas.com
Artista invitada: Patricia Lázaro
21/04/2017 - 11:34
Basado en una historia absolutamente real… Siendo yo un niño, acompañé a mis padres a un viaje de trabajo. En unos pocos meses estrenaban uno de sus grandes montajes teatrales: De San Pascual a San Gil, una obra histórica, con la reina Isabel II como ilustre protagonista. Amparo Valle, mi madre, interpretaría a la reina y Gerardo Malla, mi padre, dirigiría el espectáculo. Había que elegir muy bien el teatro para tan importante ocasión, y después de descartar unos cuantos, encontraron por fin el idóneo. Programaron la visita para un sábado. Cogimos el coche, atravesamos la ciudad, y después de un breve viaje por el campo, llegamos a la localidad, muy cercana a Madrid, donde se encontraba el pequeño y precioso teatro en el que se habían citado con el gerente que estaba al cargo. Nos recibió amable y se dispuso a guiar a mis padres por las instalaciones, mientras yo, como cualquier niño de mi edad habría hecho, me dediqué a escabullirme por los pasillos, las butacas y los infinitos recovecos que ofrecía aquel increíble y majestuoso espacio. En mi imaginación, se convirtió en un lugar lleno de peligros y posibles aventuras, así que cuando un grupo de turistas que lo visitaban inocentemente se interpuso por casualidad en mi camino, mi cabecita soñadora los convirtió en seguida en una recua de bandidos que querían asaltarme armados con espadas. Como si subiese por las escaleras de madera de un viejo buque, corrí al primer piso huyendo del enemigo. Pero resultó que el enemigo (los inocentes turistas), estaba interesado en visitar también el anfiteatro, y sin saber siquiera de mi existencia, subieron detrás de mí. Todavía jugando, subí al siguiente piso convencido de que esta vez me libraría de ellos. Pero no fue así. Aquella gente también quería visitar el segundo anfiteatro, y entre comentarios de admiración acerca de lo que el guía les iba mostrando y explicando sobre la historia y la arquitectura del edificio, subieron también. Empezaba a asustarme. Aquello ya no era un juego. Yo estaba muy lejos de mis padres y esa gente no sabía que yo estaba allí. Podían perfectamente tomarme por un ladronzuelo y hacerme pasar un mal rato. Subí al siguiente piso. Ellos subieron detrás. Ahora ya no había escapatoria y yo estaba totalmente solo y asustado de verdad. Una puerta rota y desvencijada me ofrecía la única salida posible. No lo dudé: la crucé aterrorizado sin saber muy bien lo que estaba haciendo. Lo que encontré al otro lado de aquella puerta era tan fascinante como amenazador y estoy seguro de que la fuerte impresión que me produjo, selló para siempre mi destino como hombre del espectáculo: un enorme espacio, viejo y desgastado, lleno de enormes cuerdas, vigas de madera, sacos, artilugios diversos y aparatos de tramoya me rodeaba haciéndome sentir diminuto e insignificante. Las tripas del teatro, el corazón de la mentira: el torreón de tramoya. El ruido de pasos me devolvió a la realidad. No lo podía creer, el grupo de turistas había subido hasta allí, y por una rendija, vi como el guía les señalaba la puerta por la que yo acababa de entrar. ¡Claro! ¡si había un lugar interesante en todo el teatro para visitar, era ese! Ahora sí que estaba en un buen lío: si me encontraban allí escondido me tomarían por alguien realmente extraño y peligroso y actuarían en consecuencia. Avancé en la oscuridad siguiendo una tenue y amarillenta luz que parecía venir de las profundidades iluminando el techo de la sala de telones, hasta que me encontré al borde de un abismo. Al fondo, tres pisos más abajo, el escenario vacío. Delante mío, el único camino para escapar: el peine del teatro. El peine del teatro es un gran grupo de varas de madera, dispuestas en horizontal unas al lado de otras y que atraviesa el cielo del escenario. De él se cuelgan los focos y telones que iluminan y decoran los distintos espectáculos. En este caso, se trataba de un peine del Siglo XVIII perfectamente conservado, incluso restaurado, pero lleno de carcoma y totalmente inservible para su uso presente. Pisar sobre él suponía precipitase al vacío, seguro. Pero eso yo no lo sabía. Así que ahí estaba, acorralado y diciéndome a mí mismo: “atrévete, atrévete, camina por el peine, es la única salida”. Os juro que estuve a punto, y creo incluso que llegué a tantear con el pie una de las varas. El resultado hubiese sido trágico: un tremendo chasquido de la madera al romperse, seguido de un grito desgarrador, interrumpido bruscamente por el golpe seco de mi cuerpo contra el suelo. Y yo, en mi primera (y última) gran actuación, muerto y con un charco de sangre manando de mi cabeza tiñendo de rojo el escenario. Los turistas y su acompañante habían abierto la puerta y estaban dentro del torreón. Sólo la oscuridad les impedía verme; o atravesaba el peine, o estaba perdido. Iba a hacerlo… Y entonces vino la luz. Un rayo de cordura atravesó mi mente infantil y aventurera, intuí que aquello no era una buena idea y retrocedí. De no haberlo hecho, habría muerto. Seguro. Me escondí como pude en uno de los diminutos rincones de aquel gran desván y recé para que no me viesen. Pero seguían acercándose y acercándose… ¡claro! ¡querían ver el peine del siglo XVIII! No pude más. Me derrumbé, empecé a gritar y salí corriendo. Pasé justo al lado de ellos, me escabullí por la pequeña puerta por la que habíamos entrado y corrí escaleras abajo llamando desesperado a mis padres. El guía que acompañaba a los turistas salió corriendo detrás de mí, pensando -tal y como yo había sospechado- que perseguía a un ladrón -o algo peor- que había subido hasta allí con oscuras intenciones. Yo escuchaba a mi espalda sus pasos y sus gruñidos acercándose cada vez más. Los ojos se me salían de las órbitas del pánico. Conseguí llegar al piso de abajo donde mi padre y mi madre -pálidos del susto, porque habían escuchado mis gritos desde abajo- terminaban su visita al teatro. Me abalancé sobre ellos, me abracé a sus piernas y rompí a llorar desconsoladamente. El pobre guía llegó unos segundos después con la lengua fuera y sin entender nada: hace apenas unos instantes, pensaba que yo era un peligroso delincuente que había entrado a desvalijar el teatro, y ahora veía a un niño de ocho años abrazado a unos señores y llorando como una madalena. El gerente balbuceaba: pero… eh… Juan Carlos… ¿qué… qué ha pasado? A lo que siguió una situación absurda en la que nadie entendía ni explicaba nada; el único que sabía lo que realmente había ocurrido era yo, pero no podía hablar porque estaba llorando, y al guía turístico, que algo podía contar, le llegaba la lengua al suelo y sólo podía decir: a…gua…arff, arff… gua… a… Cuando se calmaron los ánimos todo quedó aclarado y el guía -cargado de culpa por el mal trago que sin querer me había hecho pasar- me compró un helado para que se me quitase el susto del cuerpo, no sin antes murmurar con los dientes bien apretados: qué mono el niño… Volvimos a Madrid y yo dormí plácidamente en el coche camino a casa. La obra se estrenó y yo pasé los siguientes meses yendo todos los fines de semana a ver la función, a convivir con mis padres y sus compañeros de la compañía, en San Lorenzo de El Escorial, donde fui enormemente feliz. Cada día recorría varias veces todos y cada uno de los rincones del Real Coliseo Carlos III, y el teatro se convirtió en una segunda casa para mí. ¡Ah! Y el guía y el gerente me terminaron queriendo como a un hijo. Os espero a todos este domingo en el Carlos III para cerrar el círculo, con un concierto lleno de un hermoso significado, en un lugar lleno de maravillosos recuerdos. Prometo no subir al torreón de tramoya. Coque Malla. COQUE MALLA EN CONCIERTO. SAN LORENZO DE EL ESCORIAL. REAL COLISEO CARLOS III 23 de abril - 17.30 Últimas entradas en: www.entradas.com Artista invitada: Patricia Lázaro
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Coque Malla

Coque Malla ¿Qué pasa en Sevilla, que siempre que tocamos hay luna llena y salen a pasear los duendes? 
Maravilloso. Gracias.
¿Qué pasa en Sevilla, que siempre que tocamos hay luna llena y salen a pasear los duendes? Maravilloso. Gracias.
Foto profilo Coque Malla

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Coque Malla ¿Qué pasa en Sevilla, que siempre que tocamos hay luna llena y salen a pasear los duendes? 
Maravilloso. Gracias.
¿Qué pasa en Sevilla, que siempre que tocamos hay luna llena y salen a pasear los duendes? Maravilloso. Gracias.
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Coque Malla

Coque Malla ¡¡Sevilla!! Después de la locura del concierto IRREPETIBLE, volvemos a ser una humilde banda de rocanrol. 
Con un show demoledor, eso sí. 
Nos vemos esta noche bajo la luna llena.
Hasta ahora!
¡¡Sevilla!! Después de la locura del concierto IRREPETIBLE, volvemos a ser una humilde banda de rocanrol. Con un show demoledor, eso sí. Nos vemos esta noche bajo la luna llena. Hasta ahora!
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Coque Malla ¡¡Sevilla!! Después de la locura del concierto IRREPETIBLE, volvemos a ser una humilde banda de rocanrol. 
Con un show demoledor, eso sí. 
Nos vemos esta noche bajo la luna llena.
Hasta ahora!
¡¡Sevilla!! Después de la locura del concierto IRREPETIBLE, volvemos a ser una humilde banda de rocanrol. Con un show demoledor, eso sí. Nos vemos esta noche bajo la luna llena. Hasta ahora!
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Coque Malla La palabra "gracias" queda casi ridícula para devolver todo lo que recibí ayer. De vosotros los primeros: no se puede pedir un público mejor, en serio. No aplaudíais, rugíais...
Entrasteis en la fiesta con la mejor de las energías, con respeto, alegría y cariño. Gracias Madrid, de verdad.
Pero también del increíble equipo de casi 80 personas que puso en pie todo ese circo de locos. Del primero al último: gracias.
Y gracias a ti Morgan por convencerme de esta locura, eres un grande. 
Gracias Txisko. Eres otro grande.
Gracias Toni, Héctor, David y Gaby; como le dijo Tom Waits a Keith Ricards después de un concierto con los Xpensive Winos: sonáis como un puto tren.
Gracias por esa increíble sección de cuerdas y de vientos.
Y gracias Miguel por otro trabajo impecable y precioso, es un orgullo ser tu hermano pequeño.
Gracias lasdelcine y Ángel Amorós, algo me dice que vamos a currar juntos muchas veces.
Gracias Deivid, eres otro grande.
Y finalmente: 
Gracias Santi.
Gracias Jorge.
Gracias Dani.
Gracias Iván.
Gracias Amable.
Thanks Neil.
Me siento muy honrado porque hayáis pensado que era una buena idea participar en este proyecto.

Lo de el concierto de mi vida era una forma de hablar pero me temo que se ha convertido en realidad.
Increíble.
Irrepetible.
Hasta pronto.

Coque Malla.
La palabra "gracias" queda casi ridícula para devolver todo lo que recibí ayer. De vosotros los primeros: no se puede pedir un público mejor, en serio. No aplaudíais, rugíais... Entrasteis en la fiesta con la mejor de las energías, con respeto, alegría y cariño. Gracias Madrid, de verdad. Pero también del increíble equipo de casi 80 personas que puso en pie todo ese circo de locos. Del primero al último: gracias. Y gracias a ti Morgan por convencerme de esta locura, eres un grande. Gracias Txisko. Eres otro grande. Gracias Toni, Héctor, David y Gaby; como le dijo Tom Waits a Keith Ricards después de un concierto con los Xpensive Winos: sonáis como un puto tren. Gracias por esa increíble sección de cuerdas y de vientos. Y gracias Miguel por otro trabajo impecable y precioso, es un orgullo ser tu hermano pequeño. Gracias lasdelcine y Ángel Amorós, algo me dice que vamos a currar juntos muchas veces. Gracias Deivid, eres otro grande. Y finalmente: Gracias Santi. Gracias Jorge. Gracias Dani. Gracias Iván. Gracias Amable. Thanks Neil. Me siento muy honrado porque hayáis pensado que era una buena idea participar en este proyecto. Lo de el concierto de mi vida era una forma de hablar pero me temo que se ha convertido en realidad. Increíble. Irrepetible. Hasta pronto. Coque Malla.
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Coque Malla La palabra "gracias" queda casi ridícula para devolver todo lo que recibí ayer. De vosotros los primeros: no se puede pedir un público mejor, en serio. No aplaudíais, rugíais...
Entrasteis en la fiesta con la mejor de las energías, con respeto, alegría y cariño. Gracias Madrid, de verdad.
Pero también del increíble equipo de casi 80 personas que puso en pie todo ese circo de locos. Del primero al último: gracias.
Y gracias a ti Morgan por convencerme de esta locura, eres un grande. 
Gracias Txisko. Eres otro grande.
Gracias Toni, Héctor, David y Gaby; como le dijo Tom Waits a Keith Ricards después de un concierto con los Xpensive Winos: sonáis como un puto tren.
Gracias por esa increíble sección de cuerdas y de vientos.
Y gracias Miguel por otro trabajo impecable y precioso, es un orgullo ser tu hermano pequeño.
Gracias lasdelcine y Ángel Amorós, algo me dice que vamos a currar juntos muchas veces.
Gracias Deivid, eres otro grande.
Y finalmente: 
Gracias Santi.
Gracias Jorge.
Gracias Dani.
Gracias Iván.
Gracias Amable.
Thanks Neil.
Me siento muy honrado porque hayáis pensado que era una buena idea participar en este proyecto.

Lo de el concierto de mi vida era una forma de hablar pero me temo que se ha convertido en realidad.
Increíble.
Irrepetible.
Hasta pronto.

Coque Malla.
La palabra "gracias" queda casi ridícula para devolver todo lo que recibí ayer. De vosotros los primeros: no se puede pedir un público mejor, en serio. No aplaudíais, rugíais... Entrasteis en la fiesta con la mejor de las energías, con respeto, alegría y cariño. Gracias Madrid, de verdad. Pero también del increíble equipo de casi 80 personas que puso en pie todo ese circo de locos. Del primero al último: gracias. Y gracias a ti Morgan por convencerme de esta locura, eres un grande. Gracias Txisko. Eres otro grande. Gracias Toni, Héctor, David y Gaby; como le dijo Tom Waits a Keith Ricards después de un concierto con los Xpensive Winos: sonáis como un puto tren. Gracias por esa increíble sección de cuerdas y de vientos. Y gracias Miguel por otro trabajo impecable y precioso, es un orgullo ser tu hermano pequeño. Gracias lasdelcine y Ángel Amorós, algo me dice que vamos a currar juntos muchas veces. Gracias Deivid, eres otro grande. Y finalmente: Gracias Santi. Gracias Jorge. Gracias Dani. Gracias Iván. Gracias Amable. Thanks Neil. Me siento muy honrado porque hayáis pensado que era una buena idea participar en este proyecto. Lo de el concierto de mi vida era una forma de hablar pero me temo que se ha convertido en realidad. Increíble. Irrepetible. Hasta pronto. Coque Malla.
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Coque Malla

Coque Malla ¡Salen las 15 últimas entradas! dos en platea y el resto de visibilidad reducida (y de precio también). 
Os recordamos que se grabará el concierto en DVD, ¡poneos guapos!
https://tickets.butacaoro.com/public/janto/main.php?Nivel=Evento&idEvento=SNA14
¡Salen las 15 últimas entradas! dos en platea y el resto de visibilidad reducida (y de precio también). Os recordamos que se grabará el concierto en DVD, ¡poneos guapos! https://tickets.butacaoro.com/public/janto/main.php?Nivel=Evento&idEvento=SNA14
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Coque Malla ENTRADAS AGOTADAS! Gracias Madrid!
ENTRADAS AGOTADAS! Gracias Madrid!
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Coque Malla Galletas irrepetibles en el catering de mañana.
Galletas irrepetibles en el catering de mañana.
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Coque Malla Se han puesto a la venta nuevas entradas de visibilidad reducida y a precio más barato para el concierto IRREPETIBLE del 6 de junio en Madrid. El concierto empieza a las 21.30
Entradas en https://tickets.butacaoro.com/public/janto/main.php?Nivel=Evento&idEvento=SNA14
Se han puesto a la venta nuevas entradas de visibilidad reducida y a precio más barato para el concierto IRREPETIBLE del 6 de junio en Madrid. El concierto empieza a las 21.30 Entradas en https://tickets.butacaoro.com/public/janto/main.php?Nivel=Evento&idEvento=SNA14
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Coque Malla Ya tenemos listo el cartel!
No nos ha dado tiempo a organizar la preventa para que lo podáis reservar y recogerlo en el concierto de Madrid, pero lo tendréis en el puesto del merchandising.
Además, lo podéis comprar desde ya mismo, aquí:

www.latiendainvisible.es

Y lo recibiréis en casa en unos días. 
Gracias a todos!
Ya tenemos listo el cartel! No nos ha dado tiempo a organizar la preventa para que lo podáis reservar y recogerlo en el concierto de Madrid, pero lo tendréis en el puesto del merchandising. Además, lo podéis comprar desde ya mismo, aquí: www.latiendainvisible.es Y lo recibiréis en casa en unos días. Gracias a todos!
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Coque Malla El 16 de junio Santo Tour hace parada en TERUEL!
Entradas en http://www.amantesdeteruel.es/tienda/entradas/es/
El 16 de junio Santo Tour hace parada en TERUEL! Entradas en http://www.amantesdeteruel.es/tienda/entradas/es/
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Coque Malla

Coque Malla No sé si superaremos el concierto de Sevilla del año pasado porque fue algo muy especial, pero os prometemos intentarlo.
Probaremos nuevos trucos.
Nos vemos enseguida, sevillanos.
No sé si superaremos el concierto de Sevilla del año pasado porque fue algo muy especial, pero os prometemos intentarlo. Probaremos nuevos trucos. Nos vemos enseguida, sevillanos.
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Coque Malla

Coque Malla Creo que voy a llorar...
Qué coño! Estoy llorando
Creo que voy a llorar... Qué coño! Estoy llorando
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Coque Malla

Coque Malla !Este sábado 3 de junio, Santo Tour llega a MANACOR con toda la banda!
!Este sábado 3 de junio, Santo Tour llega a MANACOR con toda la banda!
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Coque Malla

Coque Malla Álvaro Pérez-Fajardo, tremendo diseñador de carteles de conciertos y hermano de nuestro fotógrafo fetiche, Juan Perez-Fajardo, nos ha propuesto este precioso cartel de edición limitada para el concierto IRREPETIBLE del próximo 6 de junio en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid.
Lo tendréis a la venta el día del concierto pero también lo podréis reservar y adquirirlo por adelantado.
Precioso recuerdo de una noche especial.
En breve os contamos los detalles.

Coque Malla, un concierto IRREPETIBLE. 
6 de junio a las 21.30H.
Nuevo Teatro Alcalá. 
ULTIMAS ENTRADAS
www.ticketea.com
Álvaro Pérez-Fajardo, tremendo diseñador de carteles de conciertos y hermano de nuestro fotógrafo fetiche, Juan Perez-Fajardo, nos ha propuesto este precioso cartel de edición limitada para el concierto IRREPETIBLE del próximo 6 de junio en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid. Lo tendréis a la venta el día del concierto pero también lo podréis reservar y adquirirlo por adelantado. Precioso recuerdo de una noche especial. En breve os contamos los detalles. Coque Malla, un concierto IRREPETIBLE. 6 de junio a las 21.30H. Nuevo Teatro Alcalá. ULTIMAS ENTRADAS www.ticketea.com
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Coque Malla Y qué canción hago con este hombre??
Está en México!!
Vuelve Jorge que empezamos!
Y qué canción hago con este hombre?? Está en México!! Vuelve Jorge que empezamos!
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Coque Malla Dani y yo tenemos dudas entre Si os vais y Guárdalo...
QUÉ HACEMOS????
Dani y yo tenemos dudas entre Si os vais y Guárdalo... QUÉ HACEMOS????
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Coque Malla

Coque Malla Ayer este hombre me envió algo muy, muy especial.
Vais a flipar todos.
Queda muy poquito tiempo...

Y quedan muy poquitas entradas aquí:
https://www.ticketea.com/entradas/concierto-coque-malla-madrid/
Ayer este hombre me envió algo muy, muy especial. Vais a flipar todos. Queda muy poquito tiempo... Y quedan muy poquitas entradas aquí: https://www.ticketea.com/entradas/concierto-coque-malla-madrid/
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Coque Malla Lo dije anoche y lo repito ahora: el concierto de ayer quedará en mi memoria como uno de los mejores de mi vida. Gracias Barna, fue increíble. Y Gracias Shuarma, fuiste nuestro talismán! 
Tiramos los dados y salió un 7 perfecto. Increíble. Increíble de verdad. Hasta siempre!
Lo dije anoche y lo repito ahora: el concierto de ayer quedará en mi memoria como uno de los mejores de mi vida. Gracias Barna, fue increíble. Y Gracias Shuarma, fuiste nuestro talismán! Tiramos los dados y salió un 7 perfecto. Increíble. Increíble de verdad. Hasta siempre!
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Coque Malla Nos vemos esta noche Barcelona.
SALA BARTS a las 21.30h
Últimas entradas aquí:

http://www.barts.cat/es/e-625/COQUE-MALLA
Nos vemos esta noche Barcelona. SALA BARTS a las 21.30h Últimas entradas aquí: http://www.barts.cat/es/e-625/COQUE-MALLA